¿Te gustan los tomates, pero las variedades en el supermercado tienen un sabor aguado? ¿Por qué no intentas plantar tus propios tomates este año? Cultivar es más fácil de lo que crees, porque con los siguientes 10 consejos, seguro que lo conseguirás.

Para cultivar tomates con éxito en el jardín o en el balcón sin sorpresas desagradables y con un magnífico rendimiento, es importante evitar algunos errores típicos.

Error 1: Ignorar la variedad de tomate

Redondo y rojo es el único criterio en el comercio. Sin embargo, existen innumerables variedades de tomates que no solo difieren en su crecimiento y sabor, sino que también imponen diferentes exigencias a su cultivo.

Consejo: Los tomates cherry pequeños y los tomates de balcón requieren poco espacio para las raíces y, por lo tanto, se pueden cultivar en macetas. Los tomates de palo como ‘Matina’ o ‘Phantasia’ prometen una cosecha temprana, pero es mejor colocarlos en macizos de flores.

Error 2: No preparar las semillas

Cualquiera que quiera cultivar tomates debe remojar sus semillas de tomate antes de sembrarlas. Para hacer esto, las semillas se sumergen en agua tibia durante la noche. De esta manera, las semillas no solo germinan mejor, sino que también son menos fáciles de lavar con el agua.

Consejo: Muchos jardineros confían en el té de manzanilla enfriado para remojar. Esto haría que las semillas fueran más resistentes al moho y otras enfermedades del tomate.

Error 3: Sacar la planta de tomate demasiado pronto

Los tomates necesitan luz y, sobre todo, calor. Por lo tanto, es mejor sembrarlos solo a partir de principios de abril. Para plantarlos al aire libre, lo mejor es esperar hasta que hayan pasado los santos de hielo y el termómetro no baje de los 16°C durante el día.

Consejo: Puedes construir pequeños invernaderos para el cultivo con cajas de plástico, botellas de PET vacías o film transparente. De esta manera, la siembra se puede adelantar cuatro semanas y los tomates tienen más tiempo para madurar.

Error 4: Mala tierra

En el caso de los tomates, el suelo no debe ser demasiado firme para que las raíces puedan absorber suficiente agua. Además, se recomienda un pH neutro.

Consejo: El suelo es muy importante para el sabor. Con un puñado de hojas de ortiga en el hoyo de plantación, los tomates tendrán un sabor particularmente aromático.

Error 5: Demasiado cerca del suelo

Para que la planta de tomate reciba suficiente luz y aire, debe colocarse en el macizo de flores a una distancia mínima de 60 centímetros.

Consejo: También puedes cultivar tomates boca abajo en macetas colgantes. Esto ahorra espacio y las plantas son menos susceptibles a las plagas y no necesitan ser apoyadas.

Error 6: Demasiado sol

Los tomates necesitan mucha luz y calor. Sin embargo, no deben colocarse a pleno sol de verano, ya que el suelo se seca rápidamente, las pieles de las frutas se parten y las hojas se queman.

Consejo: Lo óptimo es un lugar luminoso y semisombreado a una temperatura de 20 a 25 °C: lo ideal es una ubicación cerca de los arbustos o de la pared de la casa.

Error 7: Regar la planta de tomate desde arriba

Los tomates tienen sed, pero no quieren mojarse. Por un lado, esto se aplica al suelo, que siempre debe estar húmedo, pero no tolera el agua estancada. Por otro lado, esto se aplica a la planta en sí: nunca riegue su planta de tomate desde arriba, en las hojas y la fruta, sino solo en las raíces, porque de lo contrario puede aparecer fácilmente la podredumbre parda o los hongos.

Consejo: Un refugio de plexiglás protege tus plantas de la lluvia. El mejor momento para regar es temprano en la mañana.

Error 8: Fertilizante incorrecto

En principio, la planta de tomate es una de las “grandes consumidoras”: Su intenso aroma proviene del hecho de que absorben muchos nutrientes. Sin embargo, se deben evitar los fertilizantes de jardín con un alto contenido de nitrógeno, especialmente durante el período de formación de frutos. Esto se debe a que solo promueven el crecimiento de brotes y hojas, en detrimento de la fruta.

Consejo: El estiércol de ortiga casero, que se debe agregar al agua de riego cada tres o cuatro semanas, se recomienda como fertilizante para tomates. Para aprender a hacer este estiércol de ortiga multifuncional, consulte este artículo sobre herbicidas naturales.

Error 9: Olvidarse de podar

El objetivo de cultivar tomates es obtener frutos grandes y sabrosos. Un paso importante para lograrlo es el desbrote regular. Esto se hace eliminando los brotes laterales en las axilas de las hojas. Como resultado, los frutos del tomate reciben más nutrientes y están menos a la sombra de las hojas.

Consejo: Rompe los brotes laterales mientras aún son jóvenes. Esto evita lesiones graves. Además, debes podar por la mañana para que las roturas puedan cicatrizar bien durante el día.

Error 10: Siempre en el mismo macizo de flores

Como una “planta de crecimiento rápido”, su planta de tomate absorbe muchos nutrientes del suelo. Si siempre cultiva tomates en el mismo lugar, encontrará que crecen cada vez con más moderación. Además, las plantas se vuelven más vulnerables a los hongos o plagas del suelo.

Consejo: Para restablecer el equilibrio del suelo, los brotes de tomate jóvenes deben plantarse en un lugar diferente cada año. Solo después de tres o cuatro años pueden volver a su ubicación original.

Con estos consejos, sus tomates deberían poder crecer exuberantemente en su jardín o en su balcón y producir frutas aromáticas.

Este truco con el “método de la pizza” te muestra cómo cultivar tomates a partir de rodajas de tomate. Aquí puedes encontrar más consejos sobre cómo almacenar correctamente tu cultivo de tomates.