Recuerde siempre alimentar con este ingrediente a sus tomates, pimientos y pepinos. Si quieres una cosecha abundante, esto es esencial.

Crecer de forma independiente, que luego ponemos sobre la mesa, es sin duda una decisión sana e inteligente. Esta actividad nos permite despreocuparnos por el origen de nuestras frutas y verduras. Podemos comer ligero, porque sabemos que se trata de alimentos cultivados y criados únicamente a partir de productos naturales, seleccionados por nosotros. Otra ventaja del cultivo de frutas y verduras es el ahorro de costes. Por supuesto, no es tan simple, pero vale la pena.

No es fácil, porque cultivar significa esperar, es poner paciencia y pasión en el negocio. Cuando llega el momento de la cosecha, la satisfacción es grande y el ahorro también. Teniendo en cuenta los aumentos recientes, esto representa una buena reducción en los gastos mensuales. A pesar de todo, muchas personas están abandonando este tipo de cultura. La razón de esto suele ser la falta de espacio adecuado. Pero en otros casos, es porque se cree que la calidad nunca será comparable a la de los supermercados o fruterías.

Hay una manera de igualar y superar la calidad de las frutas y verduras a la venta, y es muy simple. Solo ten cuidado con lo que alimentas a nuestras plantas directamente desde la raíz. Demos un paso más juntos y descubramos cuál es el ingrediente secreto.

Las principales precauciones a tomar para tomates, pimientos y pepinos

Existe la creencia común de que las frutas y verduras deben cultivarse de la manera más sencilla posible para dar vida a frutas y verduras sanas y de calidad. Por “simple” nos referimos únicamente al uso del agua mediante riego bien definido y dosificado. Si bien este método puede lograr algunos resultados, nunca será 100% satisfactorio. Nuestras plantas necesitan un poco de ayuda extra para alcanzar su mejor crecimiento. No hay que olvidar que las plantas, al igual que los humanos, tienen una gran necesidad de vitaminas y minerales. A menudo olvidamos que para obtener una cosecha de calidad, debemos pensar en las raíces de la planta.

Las vitaminas y los minerales son absorbidos por las plantas a través de sus raíces, por lo que es una buena idea ponerlos directamente en el suelo. Al tomar las vitaminas adecuadas, nuestras plantas reciben una nutrición completa y, como resultado, los frutos se vuelven mucho más sabrosos. No necesitamos comprar vitaminas raras en tiendas especializadas, ya tenemos todo lo que necesitamos en casa. Especialmente para las plantas de tomate, pimiento y pepino, puedes preparar una mezcla sencilla y rica en vitaminas: es una verdadera panacea. Todo lo que necesitas es leche, bicarbonato de sodio y agua. A continuación te explicamos cómo hacerlo.

Leche, bicarbonato de sodio y agua: la clave de un huerto de calidad

Para que nuestras plantas tengan un sistema radicular bien desarrollado, hojas grandes, verdes y sanas, todo lo que tenemos que hacer es dar vida a esta sencilla mezcla. Para las plantas de tomate, pepino y pimiento, el ingrediente principal es la leche a temperatura ambiente. Usas 200 mililitros de leche, una cucharadita de levadura en polvo y medio litro de agua para diluirlo todo. La leche contiene diversos nutrientes que son muy útiles para las plantas, como proteínas, calcio, magnesio y potasio. El bicarbonato de sodio, por otro lado, ayuda a prevenir enfermedades, hongos y hongos en las plantas. Estas medidas protegen y fortalecen significativamente el sistema radicular.

Gracias a esta mezcla tan simple, mejoramos el crecimiento de las plantas, la inmunidad y la resistencia a las enfermedades. Para la dosificación, necesitamos usar una jeringa sin aguja. Debemos verter al menos dos o tres veces al mes unos 5 mililitros de la mezcla en el suelo donde se plantan tomates, pimientos y pepinos. Este es un método muy popular entre los cultivadores, pruébalo tú mismo.