Originario de América Central, el cactus orquídea, también llamado “Epicactus”, produce flores fragantes de dos colores muy hermosas que generalmente se abren por la noche y florecen durante unos días. Esta planta de interior no es exigente y suele cultivarse en macetas o invernaderos. Durante el período de floración, es necesario un riego semanal, en invierno, solo recuerda mantener el sustrato ligeramente húmedo.

En este artículo, vamos a ver cuatro formas diferentes de cultivarlo a partir de esquejes. Estas son secciones de un tallo u hoja que se utilizan para cultivar una nueva planta. Puedes comprarlas en un vivero o, si tienes esta planta en casa, cortar una hoja de unos diez centímetros. Sabiendo que el mejor momento para cortarla es justo después de la floración. Es importante cortar con cuidado los tallos por debajo de la base de las hojas para no dañarlas.

Una vez que tengas los esquejes, déjalos secar durante unos 5-7 días. Ahora descubre cómo plantarlos para reproducir la orquídea.

1. Arena de río

Primero, necesitas un recipiente de plástico (o botella) y un poco de arena de río. Haz algunos agujeros pequeños en el fondo del recipiente para el drenaje. Coloque la arena en un colador y enjuáguela con agua corriente para eliminar cualquier residuo, luego humedézcala. Vierte la arena en el recipiente de plástico y coloca la hoja de orquídea encima. Planta la base de la hoja y coloca la arena para sostenerla. La hoja está lista para echar raíces.

2. Agua

Para este método, use un vaso de plástico y agua del grifo, que debe dejar reposar durante al menos un día para eliminar el cloro. Vierte dos vasos de agua en la taza, coloca la hoja en ella y déjala en un lugar remoto. Es importante rociarla con agua una vez al día para hidratar la hoja.

3. Algodón húmedo

Necesitas algodón o una toalla de papel y un recipiente lleno de agua. Sumerge el algodón en agua. Retíralo y apriétalo entre las palmas de tus manos para eliminar el exceso de agua. Coloque la parte de la sábana sobre la almohadilla de algodón. Dóblalo por la mitad, luego dobla los lados hacia adentro. Colócalo en un vaso de plástico sin agua para que pueda mantenerse erguido.

4. Vidrio

Prepare una mezcla de un tercio de medio de siembra y fibra de coco, un tercio de arena de río y un tercio de perlas de tierra para macetas. Pon todos estos ingredientes en un recipiente: remueve bien para obtener una mezcla homogénea.

Vierte un poco de arena de río en una maceta y añade la tierra que acabas de preparar. Haz una muesca en el centro de la parte inferior para insertar la hoja. Agregue un poco más de tierra hasta que la hoja esté medio enterrada. Finalmente, coloque la maceta en otro recipiente para que el exceso de agua pueda escurrirse al regar.

Instrucciones generales

  1. La hoja debe estar perfectamente colocada, de modo que la dirección de crecimiento apunte hacia arriba. Lo sabrás observando cuidadosamente la dirección de los tallos.
  2. Las plantas deben colocarse en un lugar que reciba suficiente luz, pero no luz solar directa.
  3. Riegue solo cuando la tierra, la arena o el algodón estén secos.

Después de unos dos meses, notará la aparición de nuevas flores.